MÁS DE MI HISTORIA

Tras 20 años en la industria bancaria con una trayectoria envidiable, me di cuenta de que tenía una vida vacía.

Y me di a la tarea de cambiar. Asumí un riesgo inmenso, y gané. Gracias al conocimiento que adquirí, al apoyo de mis mentores, cambié mi vida. Me transformé.

Me reinventé una y otra vez, tantas como fueron necesarias, y aquí estoy.

Lo que me distingue es el deseo ardiente, irreprimible, de vivir una vida significativa que inspire a otros.

Aprendí que no hay nada que esté fuera de tu alcance si lo creas en tu mente y lo deseas con pasión en tu corazón. ¡Inténtalo!

Sé que es imposible cambiar las circunstancias, que no las puedes modificar. Pero sí puedes cambiar tú y, en especial, puedes controlar el impacto de las circunstancias en tu vida.

Me reinventé una y otra vez, tantas como fueron necesarias, y aquí estoy.

¿Cómo aprendí a superar los problemas?

Me enfoco en hallar soluciones. Desarrollé la capacidad para mantener la mente en modo positivo, a pesar de la adversidad.

Soy autora del libro Atrévete a ser una mujer exitosa. Es una guía de motivación, superación personal y empoderamiento para aquellas personas que anhelan trascender y brillar con luz propia.

El pasado cuenta la historia que viví, pero el presente, mi vida, la diseño yo. ¿Mi prioridad? Vivir en paz, porque solo así puedo transmitir a otros lo que puede ayudarlos.

Hoy sé que mi felicidad depende de mí y trabajo para disfrutarla cada día.

Tardé en entender que lo que hace valiosa a una persona es su calidad humana, sus valores, cómo interactúa con otros, cuánto sirve a su prójimo y el legado que deja. Hoy me dedico a eso.

Me preocupa dejar un legado, una huella que otros puedan seguir. Hago contribuciones sociales que me brindan satisfacciones y felicidad más allá del trabajo profesional.

Creo en el valor de la palabra, el compromiso, la honestidad, el respeto y la proactividad como base de una relación exitosa de trabajo.

Mi mayor satisfacción es saber que con mi equipo te ayudamos a alcanzar tus objetivos personales y de negocio, tu realización.

De niña, mi sueño era ser una mujer empresaria: quería trabajar en la industria bancaria.

La discriminación laboral fue un obstáculo, pero lo logré.

Por 20 años, fui una ejecutiva exitosa, con reconocimiento y un buen salario. Un día, sin embargo, me di cuenta de que esa no era la vida que quería vivir.

Lucy Escobar, mi abuela, fue una de las personas que más influyó en mi formación. Ella era una mujer muy dulce, siempre cariñosa y atenta. Su influencia se definiría en AMOR.

Otra persona que me marcó fue Mrs. Ventura, mi profesora de inglés. Me impulsó a creer en mí y me dio un consejo muy útil: enfocarme con determinación en lo que deseaba.

“Lucy, tú eres una niña muy inteligente, puedes lograr todo lo que tú quieras en la vida. Siempre y cuando te enfoques en lo que quieres y seas determinante. Confía en ti. Yo te veo como una niña dulce, inteligente, con ganas de tener una mejor vida. Cuando seas grande y te vuelva a ver, quiero que me cuentes que cumpliste tus sueños”. Esas palabras me marcaron y no las olvido, como tampoco olvido a Mrs. Ventura.

La mayor enseñanza que me transmitió mi abuelita Lucy fue siempre servir con amor. No hay nada que te brinde más bienestar, mayores satisfacciones.

John C. Maxwell fue mi mentor por libros antes de conocerlo y trabajar con él en persona. El desarrollo personal que experimenté con sus libros, y con la Biblia, me cambió la vida.

Vivía enfrente de la playa. El canto de las aves, la sal de la arena, la brisa acariciando mi rostro, sumergirme en el agua y gozar de un lindo atardecer son recuerdos inolvidables. Hoy comprendo por qué el mar es mi lugar favorito: allí encuentro calma y paz.

Aprendí que, aunque cueste creerlo, hay solución para todo y que el sufrimiento es temporal.

Siempre estoy orgullosa de mí. Creo en mí. En mi capacidad. La autoestima es mi superpoder.

Aprendí que Dios me hizo libre y que las personas llegan a nuestra vida para enseñarnos algo de nosotros mismos, no de ellas.

En mi vida laboral he sido tan exitosa como he deseado. En mi vida personal, soy feliz. ¿Cómo lo logré? La felicidad habita en mí y eso me da la oportunidad de preguntarme qué me sucede cuando pierdo el balance.

El error más grande que cometí fue enfocarme en qué dirán los demás de mí. No me daba cuenta de que, quizás, los demás no sabían ni que yo existía.

Soy una mujer en calma, que goza de paz, que no se apaga por nada. Mi mayor fortaleza es el amor que tengo por la humanidad.

Hace rato dejé de perseguir el reconocimiento de la sociedad: el combustible que me mueve es el propósito de ayudar a otros y dejar un legado.

Mi mayor logro es haber construido relaciones saludables con mi familia

y mi mayor satisfacción, saber que mi hijo es feliz.

El amor es la respuesta a todo. Los momentos de tensión nos permiten crecer y son una invitación a tomar acción y enfocarnos en las oportunidades, no en las dificultades.

El legado que quiero dejar es creer en la humanidad, ayudar a otros a verse como seres íntegros, inteligentes, capaces de conseguir lo que desean.

Tu pasado no define tu presente y no tiene por qué cambiar el amor que habita en ti.

Me gustaría que me recuerden como un agente de cambio amoroso, como alguien que siempre trató de hallar lo mejor de cada persona.

Mi vida habrá tenido sentido si quienes me conocieron me recuerdan como alguien que se dedicó a compartir su historia para que otros pudieran brillar con luz propia.

El mejor consejo que puedo brindarte es invierte en ti, conócete. Disfruta tiempo a solas porque tú eres la mejor compañía que puedes tener. Conocerte te permitirá saber que el amor no está afuera y que la felicidad habita dentro de ti.